B.Q.
7/09/2026

La instalación de Mas Bové aprovechará las deyecciones ganaderas para generar energía renovable y permitirá desarrollar proyectos de investigación vinculados a la bioeconomía y la sostenibilidad
El Departamento de Agricultura, Ganadería, Pesca y Alimentación y el Instituto de Investigación y Tecnología Agroalimentarias (IRTA) han presentado una nueva planta experimental de biogás en el centro IRTA Mas Bové, en Constantí. La instalación está destinada a impulsar la bioeconomía y contribuir a reducir las emisiones asociadas al sector agroalimentario.
Se trata de la primera planta de Cataluña y de España gestionada por un instituto público de investigación que, al mismo tiempo, presta servicio a una granja. La instalación se alimenta principalmente de purines de cerdo y gallinaza procedentes de las explotaciones del propio centro y tendrá una finalidad científica y experimental, más allá de la producción de energía.
En la presentación han participado la directora general de Agricultura y Ganadería, Rosa Altisent; el director general del IRTA, Josep Usall; el responsable del programa de Sostenibilidad en Biosistemas del IRTA, August Bonmatí, y la coordinadora del objetivo científico de bioeconomía del IRTA, Belén Fernández.
Energía equivalente al consumo de 165 hogares
La planta de Mas Bové procesará más de 5.200 toneladas de materia orgánica al año y producirá 96.697 metros cúbicos de biogás anuales, una cantidad equivalente a unos 58.000 litros de gasóleo o a la energía consumida durante un año por unos 165 hogares.
El biogás se utilizará para generar energía térmica para el autoconsumo del centro. Entre otros usos, servirá para calentar la nave de maternidad de las cerdas, sustituyendo el gas propano utilizado hasta ahora, y para mantener la temperatura necesaria en el digestor. Además, el proceso permite obtener fertilizante orgánico para los campos de Mas Bové y recuperar agua que podrá utilizarse para el riego y la limpieza de las granjas.
El proyecto ha supuesto una inversión superior a los 660.000 euros, de los cuales cerca de 100.000 proceden de una subvención del Instituto para la Diversificación y Ahorro de la Energía (IDAE).
Un laboratorio para investigar nuevos usos del biogás
Más allá del autoconsumo energético, la planta funcionará como un espacio de investigación. Permitirá ensayar nuevos productos, validar tecnologías emergentes, probar prototipos de empresas y estudiar la obtención de biofertilizantes y otros productos de valor añadido a partir de las deyecciones ganaderas.
El IRTA también prevé que la instalación se convierta progresivamente en una plataforma para formar a técnicos especialistas en plantas de biogás y que esté abierta al sector y a la ciudadanía mediante visitas demostrativas y actividades de transferencia de conocimiento.
La iniciativa se enmarca en la apuesta por ampliar la producción de biogás en Cataluña y mejorar la gestión de las deyecciones ganaderas, uno de los ámbitos con potencial para reducir las emisiones de gases de efecto invernadero del sector agrícola y ganadero.






















