T.E.
21/10/2024

El complejo de El Morell tiene previsto acoger la inversión de la Ecoplanta
Repsol ha anunciado recientemente que el primero de los varios proyectos de hidrógeno verde para el que estaban buscando ubicación en España se irá a Portugal, en concreto a Sines. El anuncio del ministro de Economía, Carlos Cuerpo, de que se va a perpetuar el impuesto a las empresas energéticas ha desatado una contundente reacción de Repsol, que es la empresa más afectada. Así lo recoge el diario El Mundo, en una cadena de noticias que vienen produciéndose desde el pasado año, en las que la energética ha ido anunciando, de manera más o menos directa, su intención de dejar en “stand by” algunos de sus inversiones, aunque en ningún caso se ha hablado de deslocalización.
El montante de inversión prevista en Sines, 15 millones de euros, no supone a primera vista una gran cuantía -señala el mismo medio-, pero se une a los 650 millones programados ya en este complejo luso y tiene una doble importancia cualitativa. Por un lado, los electrolizadores, aún incipientes, son estratégicos para que España tenga alguna posibilidad de cumplir el llamado Plan Nacional Integrado de Energía y Clima (PNIEC) en el que la vicepresidenta del Gobierno, Teresa Ribera, ha decidido precisamente elevar la apuesta por el hidrógeno antes de irse a Bruselas.
Esta decisión supone sacar de España el proyecto de electrolizador más grande adoptado en firme por Repsol hasta la fecha, porque el otro, puesto en marcha en Vizcaya en 2023, es de apenas 2,5 MW. Y, sobre todo, si esta decisión marca tendencia y no hay rectificación con el impuesto, peligra cada vez más que queden en España los 3.000 millones de inversión del plan estratégico de Repsol para los próximos años. Y es que el consejero delegado del grupo, Josu Jon Imaz, ya anunció hace un año ante analistas financieros que «la falta de estabilidad en el marco regulatorio y fiscal podría condicionar las inversiones futuras (…) antes de tomar cualquier decisión de inversión en España, analizaremos si las condiciones son estables y atractivas para garantizar los retornos de esas inversiones».
Según analiza El Mundo, esta decisión podría comprometer cuatro proyectos de gran envergadura. En este sentido, fuentes de Repsol recogidas por el periódico confirman que no pueden garantizar que se terminen ejecutando en España la llamada Ecoplanta en Tarragona, en el complejo de El Morell, con una inversión de 750 millones y un gran electrolizador de 150 MW en ese mismo territorio que requiere invertir 300 millones. Un proyecto subvencionado por la Comisión Europea, y que tenía revista s entrada en funcionamiento en 2026.
La Ecoplanta convertiría residuos sólidos urbanos no reciclables en «metanol circular», capaz de procesar 400.000 toneladas anuales de desechos de localidades cercanas, equivalentes a la basura generada por 800.000 personas al año. Se espera que la demanda de metanol aumente a partir de 2030, impulsada por la producción de biodiésel y el sector marítimo. El otro electrolizador previsto en Cartagena con 100 MW y 200 millones de inversión sigue también en peligro. En este sentido, Repsol ni siquiera garantiza el proyecto de electrolizador de su filial Petronor en el País Vasco de otros 100 MW y 200 millones de inversión.
























