T.P.
05/06/2020

El Puerto de Tarragona centra parte de sus esfuerzos en reducir las emisiones de gases de efecto invernadero.
En el último año la reducción de la huella de carbono ha estado del 14%. El año 2018 se registraron 2.875,47 toneladas de CO₂, mientras que en 2019 se bajaron hasta las 2.492,30 toneladas de CO₂.
Entras las actuaciones para reducir el impacto de la huella de carbono, consta la instalación LED en las torres de alumbrado público, la adquisición 2 nuevas motos eléctricas, el proyecto de instalación placas fotovoltaicas a la cubierta del Museo del Puerto y el aumento de la masa forestal del Puerto.
Entre los compromisos por este año 2020 destaca la instalación LED en las torres de alumbrado público de la zona portuaria, que se sustituirán por fases y tendrán un ahorro esperado del 50% sobre el consumo actual. Por otra parte está el proyecto de instalación de plantas fotovoltaicas a la cubierta del Museo del Puerto. De cara el próximo año ya se podría hacer la instalación que supondrá un gran ahorro energético como así lo demuestran los datos recogidos de las otras plantas instaladas en los diferentes edificios del APT.
Actualmente el Puerto cuenta con dos motos en su parque móvil y las dos son de gasolina. Las nuevas motos eléctricas se sumarán a las actuales con el objetivo de mejorar la eficiencia del parque de vehículos y reducir las emisiones del transporte propio.
Para disminuir las emisiones de CO₂, el Puerto ha ampliado nuevas zonas verdes en diferentes emplazamientos que tienen la capacidad de absorber 1.405,18 toneladas de CO₂ al año.
La reducción de la huella de carbono ha estado posible gracias, en parte, a la reducción de emisiones del parque móvil. Se ha reducido el consumo de combustible de los vehículos, a pesar de haberse aumentado los desplazamientos, puesto que año tras año ha aumentado la eficiencia del Parque al disponer de vehículos más eficientes y menos contaminantes.
Buena parte de la energía que se utiliza en todas instalaciones de la Autoridad Portuaria de Tarragona procede de la energía verde, y en un futuro el 50% de la electricidad que se consuma provendrá de energías renovables, el que acabará suponiendo una reducción considerable de las emisiones de CO₂. Hay que destacar que la energía que el Puerto suministra a las empresas concesionarias también proviene de energías renovables.
























