Buena Química

Las becas de Fundación Repsol y la URV facilitan el acceso a la universidad a estudiantes con dificultades económicas

B.Q.
18/05/2026

El programa, impulsado desde 2006, concede ayudas de 5.000 euros anuales para garantizar la igualdad de oportunidades en los estudios superiores

Judith Andreu Sagon y Andrea Von Esch son dos de las estudiantes beneficiarias de las becas conjuntas impulsadas por el Consejo Social de la Universitat Rovira i Virgili y la Fundación Repsol, unas ayudas dirigidas a facilitar el acceso y la permanencia en la universidad de jóvenes con buen expediente académico y dificultades económicas.

El programa, que Repsol y Fundación Repsol mantienen desde el año 2006, se ha consolidado como una herramienta clave para promover la igualdad de oportunidades en el acceso a los estudios superiores. Cada año, cuatro estudiantes procedentes de secundaria reciben una beca renovable de 5.000 euros anuales que, con carácter general, puede mantenerse hasta un máximo de cinco cursos académicos, incluyendo un grado y un máster oficial.

Estas ayudas permiten que muchos estudiantes —en numerosos casos, primera generación universitaria de sus familias— puedan centrarse plenamente en su formación sin necesidad de compatibilizarla con un trabajo. Además de cubrir gastos académicos, las becas aportan estabilidad económica y favorecen el progreso educativo.

La convocatoria de este año abrió el plazo de solicitudes el pasado 1 de abril y permanecerá abierta hasta el 5 de octubre. La dotación total del programa asciende este 2026 a 75.000 euros, una cifra que refleja el compromiso continuado de Repsol y Fundación Repsol con la educación y el territorio.

Además de las cuatro becas renovables copatrocinadas junto a Fundación Repsol, existen otras seis ayudas no renovables destinadas exclusivamente a estudiantes de primer curso y que cuentan con la colaboración de la Diputación de Tarragona. En todos los casos, la ayuda económica es de 5.000 euros anuales.

Judith Andreu, estudiante de tercer curso del doble grado en Biotecnología y Bioquímica y Biología Molecular, explica que conoció la existencia de esta beca durante el bachillerato. “Vi claro que era una gran oportunidad para poder estudiar en la URV”, afirma. La situación económica de su familia hacía muy complicado asumir el coste de los estudios universitarios: su padre se encuentra en paro y su hermana también cursa estudios superiores.

Sin la beca habría sido muy difícil continuar estudiando”, reconoce. Más allá de la matrícula, la ayuda le permite afrontar gastos como el transporte o el material académico y, sobre todo, le aporta “una tranquilidad económica” para poder dedicarse completamente a la carrera.

Andrea Von Esch, estudiante del grado en Lengua y Literatura Hispánicas, comparte una situación similar. “Siempre he sido becada y cuando me planteé dónde estudiar busqué qué ayudas ofrecía la URV. Si no, sería muy difícil estudiar aquí”, asegura. Gracias a la beca puede asistir a clase y centrarse en sus estudios con mayor estabilidad.

Ambas coinciden en que el proceso de solicitud es exigente, aunque consideran lógico el nivel de documentación requerido. “Piden muchos informes y documentación, pero son ayudas públicas y es normal que quieran asegurarse de que llegan a las familias que realmente las necesitan”, explica Judith. La valoración académica y la situación socioeconómica familiar son los principales criterios para la concesión de las ayudas.

De cara al futuro, Judith Andreu quiere completar su formación con un máster en el extranjero y orientar su carrera hacia sectores como la alimentación, la cosmética o la biomedicina. Andrea Von Esch, apasionada por la literatura y la lengua, contempla dedicarse a la docencia y no descarta especializarse en la enseñanza del español como lengua extranjera.

Más allá del apoyo económico, este programa refuerza el papel de Repsol y Fundación Repsol como agentes comprometidos con el desarrollo del talento, la igualdad de oportunidades y el progreso social del territorio.

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