T.E.
21/04/2021

La mayor entidad del país quiere cerrar un total de 1.534 oficinas, el 27% de su red.

El ajuste bancario más grande de la historia, de CaixaBank, ya está sobre la mesa de los sindicatos. La entidad catalana ha comunicado a los representantes del grupo recién fusionado con Bankia un potencial recorte de plantilla de 8.291 personas, 18,7% del total de empleados del banco en España, según señala El Confidencial.

Además, la mayor entidad del país quiere cerrar un total de 1.534 oficinas, el 27% de su red. El grupo financiero cuenta con unos 44.000 empleados en España, sin contar filiales que están excluidas del ajuste, de los que quedarían tras el expediente de regulación de empleo (ERE) unos 36.100; y tiene 5.639 oficinas, sin contar Portugal, que quiere dejar en 4.100.

La entidad presidida por José Ignacio Goirigolzarri ha justificado en la reunión con los sindicatos la necesidad del ERE en varios motivos: la caída de los tipos de interés, la necesidad de transformar el modelo bancario hacia un modelo más europeo, el objetivo de mejorar la ratio de eficiencia y la rentabilidad (ROE) y la transformación digital.

En esta primera reunión sensible —la primera fue hace una semana, pero solo para constituir la mesa de negociación—, CaixaBank ha planteado uno de los posibles puntos de fricción: el coste por despido. La entidad catalana ha alegado ante los sindicatos que el «existe una gran diferencia con respecto a la competencia en el coste salarial medio de los empleados», según explican desde Secb y UGT. Algo que hace prever una discusión futura. En esta línea, señala El Confidencial, la entidad catalana propone 25 días por año trabajado con tope de 18 mensualidades para el conjunto de la plantilla; una indemnización del 50% de salario regulador multiplicado por cuatro (máximo dos anualidades) a los que tengan entre 55 y 58 años y 15 años o más en el grupo; una indemnización por pago fraccionado —prejubilación— del 50% del salario para los que tengan entre 58 y 63 años y lleven más de 15 años, y 20 días por año y 12 meses para los de más de 63 años.

Junto a ello, CaixaBank plantea que solo un 50% de los empleados que salgan tenga más de 50 años, lo que implicaría que la mitad restante fuera en gran parte despidos forzosos, con una oferta inicial de 25 días por año trabajado, cerca de los planteamientos de reforma laboral del PP. Desde UGT califican esta oferta de «salvaje y vergonzosa» y recuerda que «el Gobierno tiene responsabilidad en este ERE». Por su parte, la ministra portavoz del Gobierno, María Jesús Montero, ha señalado en el Consejo de Ministros que «lamenta» el proceso de despidos, pero que hubiera implicado mayores cifras en el caso de que las entidades no se hubieran fusionado.

El último ERE de CaixaBank tuvo un gasto por empleado de cerca de medio millón, mientras que el de Bankia con BMN fue de 250.000 euros. En el sector, se espera que este proceso se sitúe entre los 300.000 y los 350.000 euros. Por ello, el coste total para el grupo podría tener entre 2.100 y 2.800 millones. Respecto al cierre de oficinas, CaixaBank tendrá en cuenta el tamaño del municipio y la competencia bancaria en esa plaza, la distancia entre oficinas de CaixaBank y Bankia, la cuota de mercado, la exclusión financiera y el tamaño y la especialización de la sucursal.

CaixaBank también ha comunicado a los sindicatos las provincias donde se va a concentrar los 8.300 recortes de empleo, que coincide principalmente con las regiones donde tenía más negocio Bankia. De este modo, en Madrid podría haber 1.511 salidas, en Barcelona 595, en Valencia 528, en Murcia 410, en Baleares 358, en Las Palmas 293 y en Granada 279.