T.E.
22/03/2024

El sector químico mantuvo sus cifras de empleo en 2023 (-0,6%) alcanzando los 233.000 asalariados directos, que superan los 792.000 acumulando los indirectos e inducidos.

El sector químico español (CNAEs 20 y 21) cerró el ejercicio 2023 con una retracción de la cifra de negocios del 8,2%, hasta los 82.493 mill € millones de euros, debido a un fuerte ajuste de la demanda respecto a 2021 y 2022, años en los que registró un incremento del 39,3%

En dichos ejercicios, la afloración de la demanda embolsada por la pandemia, y la causada por la mayor acumulación de stocks tras la invasión de Ucrania, generaron un intenso crecimiento de la cifra de negocios por el efecto precios que, en 2023, operó en sentido contrario, ya que estos descendieron un 6,6%.

Pese a estos resultados, el sector continúa consolidado como el segundo mayor de la industria española, tras el sector alimentario, tanto en relación con su cifra de negocios como en términos de valor añadido bruto, manteniendo en el 6,1% su contribución al PIB (considerando los efectos directos, indirectos e inducidos de su actividad).

 

Respecto a la producción, aunque de forma agrupada experimentó un crecimiento del 1,8%, ésta tuvo un comportamiento dispar entre subsectores. Así, el sólido crecimiento del área Farmaquímica (CNAE21) pudo compensar la caída registrada en química (CNAE20), especialmente significativa en la química básica, afectada por los altos precios energéticos y la dificultad de competir con otras áreas del mundo ante la reducción global de la demanda.

En todo caso, la evolución reciente de la producción del área química española (CNAE20), tras la sucesivas y recientes crisis y su impacto en los precios energéticos, registra en el periodo 2015-2023 un crecimiento acumulado de 4,4 puntos porcentuales, dato que contrasta con la contracción acumulada en la Unión Europea (-9,2%), muy acentuada en Alemania (-21,6%), y de menor intensidad en Francia e Italia.

 

 

A largo plazo, más allá de crisis, situaciones coyunturales o disruptivas, en el periodo 2010-2023, el conjunto de la industria química acumula un crecimiento productivo del 31,3%, dato que contrasta con el 2,7% que en el mismo periodo registra el conjunto de la industria manufacturera en nuestro país.

El sector prevé revisar al alza (en el mes de junio) sus previsiones de 2024, ofrecidas el pasado octubre, que estimaban un crecimiento productivo del 1,2%, y del 2,4% de la cifra de negocios.

 

 

En cuanto al comportamiento en los mercados internacionales, el sector químico estuvo expuesto a los mismos condicionantes que en el mercado interior. Así, en 2023, las exportaciones cayeron un 10,9% hasta los hasta los 59.603 millones €, comportamiento también originado por la retracción de la demanda después de incrementos muy importantes en 2021 y 2022 (82,2% en el conjunto de ambos ejercicios). No obstante, la mayor parte de la caída corresponde al componente precios, ya que el volumen en toneladas solo se retrajo el 1,9%.

Con este dato de exportación, la industria química se sitúa como segundo mayor exportador de la industria española, por detrás de la automoción, siendo responsable del 17,2% del total de las exportaciones españolas de nuestros sectores productivos.

 

La Industria Química como motor de empleo de calidad

En el ámbito del empleo, el sector químico alcanzó, el pasado año, los 233.000 asalariados directos, a los que se añaden otros 403.100 empleos indirectos y 156.100 inducidos, generando en total 792.200 empleos dependientes de su actividad, que equivalen al 5,5% de la población activa asalariada del sector privado de España.

Respecto a la estabilidad laboral, el sector químico supera ampliamente los registros de contratación indefinida de las distintas actividades económicas, alcanzando un 93,6%. El salario medio por trabajador supera los 39.967 euros anuales, un 57% más que el salario medio en España (25.353 €/año) y un 40% más que la media industrial (28.483 €/año). Apuesta también por la alta cualificación de su capital humano, al destinar a formación una media de 183€ persona/año, muy por encima de la media industrial (110,5€/año) o la media nacional (68,3€/año).

Asimismo, uno de los objetivos de la industria química española es incrementar la presencia de mujeres en los centros de trabajo. Así, el sector alcanzó su récord en términos de paridad y actualmente el 44,4% del personal asalariado son mujeres (103.100), frente al 36,2% de 2019. Si bien en los ámbitos técnicos, científicos, de administración o gestión, la progresión ha sido más eficaz, está siendo más complejo en las áreas relacionadas con la operación de planta, aunque también se aprecia la mejora.

 

Innovar para crecer: el mayor inversor en I+D+I

Uno de los principales rasgos de este sector y clave de su competitividad radica en su capacidad innovadora. Con una inversión de 2.000 millones €, las empresas químicas lideraran la inversión en innovación en el conjunto de la industria española, aglutinando el 24% del total y con una inversión media anual por empresa que alcanza los 537.000 €.

También encabeza la contratación de personal dedicado a I+D+I (investigadores y técnicos). Así, la quinta parte del personal investigador contratado por la industria española ejerce su actividad en la industria química.

La industria química presenta una alta intensidad innovadora, dedicando a actividades de I+D+I el 9,1% de su valor añadido. Esta cifra es un 57% superior a la media industrial y multiplica por 5 la media de inversión de las empresas españolas.