T.E.
16/06/2020

El caso lo investiga la Audiencia Nacional desde 2015

FCC ha tomado la determinación de cambiar el signo de la Operación Frontino, el caso que investiga la Audiencia Nacional desde 2015 por un presunto escándalo de corrupción en la empresa estatal Acuamed, según regoge el diario Expansión.

FCC, junto a otros contratistas y exdirectivos de Acuamed, fue acusado por Anticorrupción de recibir favores de la empresa estatal para compensar costes entre obras. En concreto, Anticorrupción y el juez Eloy Velasco acusaron a la excúpula de Acuamed y a FCC de intentar reparar sobrecostes en la desaladora de Bajo Almanzora (Almería) con compensaciones por valor de 40 millones a través de modificados ficticios en la obra del Pantano de Flix (Tarragona). La acusación es fruto de la denuncia realizada por los empleados de Acuamed Francisco Valiente, Gracia Ballesteros y Azahara Peralta.

La empresa controlada por Carlos Slim, a través de dos laudos arbitrales, no solo ha probado q ue su trabajo en ambas obras terminó de manera adecuada y tenía derecho a recibir una compensación por los sobrecostes y daños incurridos.

FCC acaba de enviar un nuevo documento a la Audiencia Nacional, al que ha tenido acceso EXPANSIÓN, con el que pretende probar que la descontaminación del Pantano de Flix finalizó de manera adecuada en 2015 y que Acuamed ha despilfarrado fondos públicos por valor de 47 millones de euros con una encomienda innecesaria a Tragsa en 2017.

«Acuamed ha gastado aproximadamente 47 millones de euros de dinero público en trabajos superfluos e innecesarios, pues, como queda demostrado, en 2015 los trabajos de la UTE de FCC habían finalizado el dragado y cumplido sobradamente el contrato», indican los abogados de la constructora.

En 2017 Acuamed encomendó a Tragsa, la antigua empresa del actual director de Acuamed Francisco Baratech, el dragado del pantano. La encomienda se realizó tras un sondeo encargado a Ciemat que concluía que en el recinto había 33 toneladas de carga contaminante por extraer. Ciemat contradecía, a su vez, dos informes previos del CSIC, que limitaba la contaminación entre 6 y 10 toneladas (FCC extrajo 607 toneladas de material contaminante).

Tragsa ha concluido recientemente el dragado en Flix y, según el informe pericial de FCC encargado a Intecsa-Inarsa, solo ha extraído tres toneladas de residuos frente a las 33 toneladas que advertía Ciemat en 2016.