T.E.
07/03/2022

Plataforma petrolífera
El Gobierno ha iniciado los trámites de la autorización para que Repsol selle y abandone definitivamente los ocho pozos submarinos de la plataforma Casablanca, situada a 44 kilómetros mar adentro, delante de las costas tarraconenses, según publica el BOE. El Gobierno publicó el jueves pasado en el BOE el anuncio que se somete a información pública la documentación en referencia a la autorización administrativa por el abandono de los pozos. A partir del día siguiente de la publicación, las administraciones o personas interesadas disponen de 30 días hábil para presentar las alegaciones correspondientes
En los últimos años, el crudo extraído de la plataforma representaba tan sólo un 1% de la producción global de la compañía. Repsol decidió detener la extracción de petróleo de la plataforma en junio del año pasado. La compañía justificaba la decisión por la fuerte caída de la producción en los últimos años cuando sólo producía 200 barriles diarios. Estas cifras estaban muy lejos de los máximos históricos obtenidos -de 45.000 barriles diarios- durante la primera década de explotación del yacimiento de la zona ‘Casablanca’, iniciada el año 1981.
Desde la plataforma también se gestionó posteriormente la explotación de nuevos campos en la misma zona – ‘Rodaballo’, ‘Chipirón’, ‘Boquerón’ y ‘Barracuda’ – a través de pozos satelitales conectados a la estructura. Durante los 40 años de actividad, Casablanca ha tenido operativos, en diferentes fases, un total de catorce pozos y a través de un oleoducto submarino trasladaba el crudo hasta la misma refinería de Repsol a Tarragona.
Hace diez años, la compañía intentó reimpulsar la producción con la entrada en servicio de los pozos ‘Montanazo’ y ‘Lubina’. Sin embargo, las producciones empezaron a decrecer fuertemente por el agotamiento de los yacimientos a partir de 2015, cuando alcanzaban unos 2.000 barriles diarios. A partir de 2018, momento que Repsol conseguía la tercera y última prórroga de la concesión –otorgada en 1978 por un máximo de 50 años-, el volumen de crudo extraído desde Casablanca cayó drásticamente y se tuvieron que cerrar algunos pozos por razones de seguridad.
Actualmente, en la plataforma trabajan una cuarentena de personas que se organizan en turnos. Repsol prevé que buena parte de la plantilla continúe en las instalaciones durante la nueva fase operativa y hasta el desmantelamiento definitivo que no prevén que esté antes del 2028. La previsión es que una parte de los trabajadores se recoloquen en otros centros productivos de la compañía.























